Aplica una pequeña cantidad de primer sobre la piel antes del maquillaje. Distribúyelo con movimientos ligeros en el rostro, enfocándote en las zonas donde deseas suavizar la piel y minimizar la apariencia de poros y líneas de expresión, como la zona T (frente, nariz y mentón).
Deja que el producto se absorba durante unos segundos y luego continúa con la aplicación de la base de maquillaje para un acabado más uniforme y de mayor duración.